En un análisis sobre el presupuesto destinado a la educación pública, el líder de Unidad Popular en Colonia, Daniel Rey, sostuvo que la Rendición de Cuentas 2026 “expresa un proyecto de país” y deja en evidencia las prioridades políticas del gobierno.
“La educación pública no necesita más asistencialismo; necesita una decisión política”, afirmó, al señalar que la falta de un incremento presupuestal significativo compromete el desarrollo nacional. A su juicio, mientras se anuncian medidas para reducir la pobreza mediante políticas focalizadas, la educación continúa enfrentando problemas estructurales sin el respaldo financiero necesario.
Rey sostuvo que el debate presupuestal debe ir más allá de las cifras y considerar el lugar que ocupa la educación en el modelo de desarrollo. “El presupuesto nunca es neutral. La ausencia de un incremento significativo para la educación pública no es un accidente administrativo, sino una definición política”, expresó.
Según explicó, las necesidades presupuestales de los distintos subsistemas educativos rondaban los 150 millones de dólares, pero esa cifra fue reducida antes de llegar al Poder Ejecutivo, dando como resultado un incremento real casi inexistente. “Solo se habilitó una redistribución interna de recursos claramente insuficiente frente a las necesidades planteadas”, indicó.
A su entender, esto posterga inversiones en infraestructura, formación docente, educación técnica, inclusión y ampliación de servicios. “No se trata de demandas corporativas; son condiciones indispensables para garantizar una educación pública de calidad”, afirmó.
El dirigente también cuestionó que el debate vuelva a centrarse en políticas asistenciales como becas y alimentación escolar. Si bien reconoció su importancia, consideró que no pueden sustituir una política educativa integral. “La escuela no puede convertirse únicamente en el espacio donde el Estado administra las consecuencias de la pobreza”, advirtió.
Asimismo, sostuvo que la educación pública asume cada vez más responsabilidades sociales sin contar con los recursos necesarios. “La escuela termina haciendo cada vez más, con cada vez menos”, señaló, agregando que las restricciones presupuestales afectan especialmente a la ANEP en aspectos como la incorporación de personal, la infraestructura y la actualización tecnológica.
Finalmente, Rey afirmó que las decisiones presupuestales definen el futuro del país. “Si la educación pública deja de ser una prioridad nacional, las desigualdades no desaparecerán; simplemente serán administradas con mayor eficiencia”, concluyó. Reiteró además que invertir en educación pública “no es un gasto, sino la inversión más importante que una sociedad puede hacer para ampliar la democracia y construir una justicia social duradera”.






