Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar la importancia del bienestar emocional, combatir el estigma y promover políticas públicas que garanticen el acceso a servicios de salud mental de calidad. Este año, bajo el lema “La salud mental es un derecho humano universal”, la jornada busca reforzar el compromiso de los Estados, las comunidades y los medios de comunicación con una mirada integral, inclusiva y preventiva.
En Uruguay, la fecha se conmemora con actividades en centros educativos, espacios comunitarios y servicios de salud, además de campañas de sensibilización impulsadas por el Ministerio de Salud Pública (MSP), organizaciones sociales y colectivos de usuarios. La consigna es clara: hablar de salud mental no es un lujo, es una necesidad.
Salud mental en cifras: una realidad que interpela
Según datos del MSP, en Uruguay:
- Más del 20% de la población ha presentado síntomas de ansiedad o depresión en algún momento de su vida.
- El suicidio continúa siendo una de las principales causas de muerte en adolescentes y adultos jóvenes.
- En 2024, se registraron más de 700 muertes por suicidio, con tasas especialmente altas en departamentos del interior.
- El acceso a atención psicológica y psiquiátrica sigue siendo desigual, con mayor concentración de servicios en Montevideo y zonas urbanas.
- La Ley 19.529 de Salud Mental, aprobada en 2017, establece un enfoque de derechos, pero su implementación enfrenta desafíos en cuanto a recursos, formación y articulación interinstitucional.
Infancias, juventudes y territorios: los focos urgentes
Especialistas advierten que los efectos de la pandemia, el uso intensivo de redes sociales, la presión académica y la falta de espacios de escucha han incrementado los niveles de malestar emocional en adolescentes y jóvenes. En departamentos como Colonia, se han impulsado talleres de educación emocional, espacios de expresión artística y redes de apoyo comunitario, pero aún falta una política sostenida que articule salud, educación y cultura.
Es importante entender que la salud mental no significa solamente la ausencia de enfermedad, sino el tener la posibilidad de vivir con dignidad, tener vínculos sanos y proyectos de vida.







