El Ministerio de Salud Pública (MSP) afirmó que no está llevando adelante acciones destinadas a aumentar la natalidad en Uruguay, al entender que el descenso de los nacimientos “no es considerado un problema sanitario” y que promover un incremento de la población no forma parte de sus competencias.
La posición quedó plasmada en una respuesta oficial a un pedido de informes realizado por la diputada nacionalista Dolores González, quien consultó qué medidas estaba impulsando la cartera para enfrentar la sostenida caída de la natalidad y si existían estudios sobre el alcance de la problemática.
En su respuesta, el MSP señaló que su cometido es desarrollar políticas de salud sexual y reproductiva, promoviendo derechos, fortaleciendo la atención sanitaria y reduciendo inequidades, pero remarcó que “no se encuentra entre las acciones del MSP tomar medidas para aumentar la natalidad”.
Asimismo, la cartera explicó que la disminución de los nacimientos se analiza desde el punto de vista de sus implicancias sanitarias, como los embarazos de riesgo, el bajo peso al nacer, los partos prematuros o el embarazo adolescente, pero no como un problema de salud pública en sí mismo.
El Ministerio también sostuvo que la reducción de la natalidad es un fenómeno que atraviesan la mayoría de los países desarrollados y señaló que las respuestas implementadas internacionalmente suelen estar vinculadas a políticas de cuidados, beneficios para mujeres gestantes y madres y medidas laborales y sociales, ámbitos que corresponden principalmente a otros organismos del Estado.
La postura coincide con declaraciones realizadas semanas atrás por el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, quien sostuvo que la caída de la natalidad forma parte de los procesos de desarrollo económico y social observados en numerosos países.
Cuestionamientos desde la oposición
La respuesta del MSP fue cuestionada por la diputada Dolores González, quien consideró que el Estado debería asumir una actitud más activa frente a un fenómeno que, a su entender, plantea importantes desafíos para el futuro del país.
“Esperábamos una actitud proactiva y no una declaración de incompetencia”, afirmó la legisladora, quien sostuvo que los actuales niveles de natalidad “deberían, por lo menos, encender las alarmas”, debido a las consecuencias que podrían tener sobre el recambio generacional y la estructura demográfica.
González planteó además que, aun cuando el fomento de la natalidad no sea una competencia exclusiva del MSP, la cartera podría asumir un rol de liderazgo y coordinación junto a otros organismos para elaborar una estrategia integral.
Uruguay atraviesa desde hace varios años una sostenida caída de los nacimientos. De acuerdo con las proyecciones demográficas, la población del país continuará envejeciendo y podría reducirse en las próximas décadas, configurando uno de los principales desafíos sociales, económicos y previsionales hacia el futuro.






