La noche del sábado 2 de agosto no fue una más para el boxeador coloniense Rubén “Mariachi” Casero, es que el pupilo de Juan Prandi combatió por segunda vez en suelo norteamericano en 6 meses, pero en esta oportunidad ante el ex campeón mundial, el filipino Jerwin Ancajas, actual número 26 del mundo e integrante del equipo de la leyenda del boxeo Manny Pacquiao.
El combate se produjo a la distancia de 8 asaltos, en 124 libras pactadas, una categoría Intermedia entre súper gallo y pluma en el Thunder Studios de Long Beach, California. El evento fue co organizado por el promotor Marvin Rodríguez, junto a su hija Crystal de MarvNation Promotions, y la Promotora Viva que justamente impulsa al rival del pasado sábado de Mariachi. La pelea se desarrolló ante un lleno total en la calurosa ciudad del Pacífico y fue transmitida por la cadena internacional DAZN y por el canal de Youtube de la empresa organizadora. La diferencia de experiencia era insoslayable, Ancajas lo dobla en cantidad de peleas y Knock outs al boxeador de Plaza Colonia y fue campeón de su categoría durante 5 años. Aún así, Casero se plantó desde el inicio, seguro y convencido de que no iba solo a participar a Estados Unidos, sino a ser protagonista
Un cabezazo que complicó
Durante el primer asalto, el filipino marco distancia con su jab de derecha, ya que el boxeador asiático es zurdo, al tiempo que el peleador oriundo del barrio El General, esperó cerrado en su guardia, buscando meter contragolpes sobre la humanidad de Ancajas. El segundo round transcurrió de forma similar, aunque en esta oportunidad, Casero tomó más iniciativa y llegó a conectar un par de buenas seguido las de golpes sobre Ancajas.
Lamentablemente en el tercer asalto se produce un choque de cabezas, algo frecuente cuando combaten un zurdo y un derecho, en el que Mariachi llevó la peor parte sufriendo un pronunciado corte en el arco de la ceja derecha. La lesión obligó a qué el cutman mexicano Saúl Ochoa que trabajó esa noche en el rincón de Juan Prandi, tuviera una ardua labor hasta el final de la contienda.
El corte fue contenido en buena parte pero inexorablemente hizo mella en el desempeño del púgil coloniense ya que tenía que estar muy atento al sangrado y el propio Prandi confesó culminado el encuentro que le aconsejó no arriesgar a su pupilo por temor a que un golpe del filipino en la zona pudiera aumentar la hemorragia y así culminar el combate por parte del árbitro, puesto que el referee en varias oportunidad consultó al rincón para saber si el coloniense podía continuar.
Luego en el cuarto y quinto asalto la contienda volvió a su cauce normal y el ex campeón mundial pareció sentir las manos del boxeador uruguayo, ya que no arriesgo como en otras oportunidades, en las que noquéo a sus rivales, recordemos que Ancajas cuenta con 26 KO en su haber.
Final y aplausos cerrados para el coloniense
En el último tramo de la pelea, la tensión se palpaba en el Thunder Studios, justamente esa tensacCalma que también relataba Horacio Quiroga en su cuento A la deriva, se había construido a través de la potencia de los embates y combinaciones de ambos contrincantes, así como mediante el respeto que ambos demostraron.
Ancajas quiso apretar el acelerador en el séptimo y octavo asalto pero los contragolpes de Mariachi se hacían sentir y llevaban a que el filipino tomara muchos recaudos.
El combate se encaminó hacia las tarjetas, a pesar que que el asiático era favorito para ganar antes del límite por el gran porcentaje de Knock outs que ostenta en su carrera, y por el desconocimiento que algunos actores del boxeo de la elite mundial aún tienen para con el boxeador coloniense.
Mariachi, actual campeón sudamericano pluma del Consejo Mundial de Boxeo, representante del Club Plaza Colonia y profesor de la escuelita de box del Club de babys El General orientado por la dirección de deportes de la Intendencia de Colonia, dió una muestra de preparación física, guapeza y resiliencia fenomenal que le permitió que una de las tarjetas diera empate, con lo que eso supone peleando de visitante en Estados Unidos ante un boxeador que si bien es filipino de nacimiento, oficia como local en América del Norte.
Mariachi Casero: «Tranquilo de haber hecho un muy buen trabajo»
Consultado luego de la pelea, por La Colonia, el boxeador coloniense comento desde Los Ángeles: «Me sentí bien, fuerte, llegamos mejor preparados que la vez anterior a Estados Unidos, porque arribamos con más tiempo para poder entrenar acá, el trabajo fue intenso como siempre, con mi entrenador Juan, mis compañeros en Plaza y hasta mis alumnos en El General, de paso quiero agradecer a la dirección de deportes y a la intendencia en general por poder dedicarme de lleno al boxeo ahora y enseñar lo que sé de forma gratuita a los chiquitines de mi barrio, que eso ayuda mucho también», comentó.
Sobre la pelea en concreto dijo: «Sabíamos que era un rival muy difícil, es campeón del mundo, entre los 30 mejores ahora, está volviendo a su mejor nivel, era local, porque si bien es filipino, el local era él porque vive en Estados Unidos y la Promotora lo apoya a él, no a nosotros, zurdo, experiente, en fin, sabíamos que era un rival de riesgo, pero lo estudiamos bien y sabíamos a lo que nos íbamos a encontrar. El golpe complicó por el sangrado tuve que cuidarme mucho más y por ahí no arriesgar tanto como teníamos pensado, Pero fue una pelea muy pareja, para cualquiera de los dos, de hecho una tarjeta dió empate, creo que fue la más acertada, Pero bueno…», señaló.
Por último sobre su futuro, comentó: «Ahora a descansar, recuperarse bien, que cierre la herida, porque si bien no me duele, me tuvieron de que dar 5 puntos (de sutura) y en este nivel en el que estamos peleando hay que tomar buenas decisiones, y no dar pasos en falso, vamos por buen camino, y estoy muy contento por todo el apoyo recibido, de mi familia principalmente como siempre, los compañeros, del Club, del barrio y toda la gente de Colonia que me escribió todo el tiempo y me apoyó constantemente, fue impresionante», sentenció el boxeador coloniense Rubén Mariachi Casero tras su gran actuación en Long Beach, California.






