El 26 de octubre de 1975 no fue un día más para el deporte de Colonia ni para el fútbol de salón uruguayo. En esa jornada, el novel equipo de Colonia, Old Christians, escribía una de sus páginas más gloriosas y un mojón que marcaría a fuego la rica historia de la institución.
Old Christians nació en febrero del 73, con el impulso de jóvenes entusiastas del deporte y bajo la influencia de la tragedia de Los Andes de 1972, que bautizo al nuevo equipo de Colonia, tomando el trébol como insignia, solo que en este caso sería de 4 hojas y de color negro con la casaca celeste y blanca, a diferencia del equipo de rugby de Carrasco, protagonista del milagro de Los Andes que emplea el típico símbolo irlandés, verde de 3 hojas sobre la casaca azul. El acta fundacional da cuenta que reunidos en el Centro Unión Cosmopolita de Colonia del Sacramento, este grupo decide llevar adelante un club para competir en fútbol de salón, deporte creado en nuestro país y que vivía un gran auge por aquel entonces. Enrique Morandi, Carlos Balmaceda, Francisco “Pancho” Brizolara, Ariel Lausarot, Daniel “Petiso” Martínez y Rogelio “Cadilla” González, figuran en la nómina de fundadores, en el Acta 1. El próximo paso fue inscribir al equipo, con personería jurídica incluida en la Federación Uruguaya de Fútbol de Salón, como Old Christians de Colonia, hecho que se consumó en 1974 y competir a nivel nacional, representando a nuestra ciudad y departamento.
El joven equipo de dirigentes, que promediaba los 20 años, con Pancho Brizolara, Julio Leguísamo y Luis Andreini a la cabeza, tuvo la idea de buscar a un líder que los conduzca ante tamaño desafío, pensaron en Carlos Prandi, titular de la tradicional empresa La Sirena, que si bien no estaba vinculado al fútbol de salón, siempre fue un hombre del deporte, en el cual veían su don de mando, su energía y liderazgo para llevar adelante al grupo de jugadores, y así fue en las primeras experiencias del “trébol”, participando con buen suceso en la competencia local.
Campeonato nacional y triple empate
Así las cosas Old Christians se dispuso a jugar el Torneo Nacional de Clubes Campeones de 1975, en el que participaron Sporting Club de Montevideo, el equipo más poderoso de la época, Huracán de Artigas, Progreso de Durazno, Albion de Pan de Azúcar, y lógicamente Old Christians de Colonia.
En el debut de dicho Torneo, el trébol negro empató de atrás contra Huracán, después de ir perdiendo por 4 a 1, 4 a 4, luego derrotó a Progreso de Durazno y a Albion de Pan de Azúcar y finalmente empató 1 a 1 con Sporting de Montevideo, consumándose un triple empate entre Huracán, Sporting y Old Christians, ya que los conjuntos montevideano y artíguense, también habían igualado entre ellos, y derrotado a los otros participantes del campeonato. Cuenta la leyenda que previo al partido con Sporting, el entrenador coloniense dijo ser periodista de La Colonia y por tal motivo accedió a mirar un entrenamiento del elenco capitalino, elemento que luego le sirvió de insumo para planificar el partido contra los montevideanos, pero quizás sea solo un rumor de la época…en todo caso ya prescribió la picardía de “Carlitos”.
Tras el triple empate, llegó el momento de la definición junto a Huracán de Artigas donde se destacaban dos jóvenes jugadores que luego serían glorias del fútbol grande de nuestro país como Venancio «Chicharra» Ramos y Gary Castillo, y Sporting, el equipo de Montevideo que era la base de la selección uruguaya. Los jóvenes dirigentes del Old libraron una titánica gestión para traer la definición al gimnasio del Club Plaza de Deportes.
Plaza desbordado de público y de alegría
Finalmente los dirigentes de la Federación Uruguaya de Fútbol de Salón, y a pesar de la negativa de los rivales de Old Christians, accedieron a la insistencia de los sagaces dirigentes del trébol negro y fue así que se disputó la Copa Colonia 1975, que contó con una gran organización, que estuvo pendiente de cada detalle, desde el acto inaugural, dónde brilló la Comisión de Damas, hasta todos los pormenores para que el evento fuese un éxito
Los días de disputa fueron viernes 24, sábado 25 y domingo 26 de octubre de 1975 en el hoy gimnasio Víctor Manuel del Cerro del Club Plaza de Deportes, que en cada día contó con un lleno total. El equipo dirigido por Carlos Prandi, tenía un quinteto titular que salía de memoria: su sobrino, Daniel “Petiso” Martínez en el arco, Eduardo “Cabeza” Sacra, Walter “Negro Bulón” Monzón, Reidar “Gringo” Skattebo y Juan Carlos Puppo, también integraban el destacado plantel: Darío “Frutilla” Andújar, Carlitos Lausarot, Daniel “Chumbo” Camacho, Ricardo “Jeta” Durquet, Luis Menéndez, Ernesto Fontana, Ricardo Araújo, Julio Umpiérrez, Gerardo Petrullo, José Enrique Vassallo, entre otros y la ayuda del querido Miguelito Ríos.
Durante los colmados encuentros, Old Christians y Sporting vencieron a Huracán, el equipo de Colonia, por goleada: 9 a 2 y el conjunto de la capital, de forma más ajustada por 4 a 2.
Llegó el momento de la definición, en la noche del domingo 26 de octubre, donde empatando 2 a 2 de atrás, y por diferencia de goles Old Christians se consagró por primera vez, Campeón Nacional de Fútbol de Salón, el gimnasio desbordó de público y algarabía, no cabía un alma, y el que no pudo asistir a la sede de General Flores, disfrutó de una extraordinaria transmisión para la época de Canal 3 Colonia. El joven equipo de Colonia lo había logrado, ser campeón nacional contra los rivales más fuertes del país, una foja de gloria que no quedaría solo en esa noche, sino que sería el puntapié inicial de un camino consagratorio que lo ha llevado a Old Christians a ser el equipo más destacado del interior en el salonismo, siendo campeón en los años 85, 87, 88, 89, 90, 92, 96, 98, 2000 y 2003. Luego sumándose a la Liga de Futsal de AUF que también lo ha visto campeonar en los años 2013, 2015 y 2016, además de consagraciones en materia de juveniles. Sin dudas un club lleno de prestigio que es orgullo de todo Colonia, una institución que nos ha representado a nivel internacional y que ha marcado una impronta inigualable, pero todo tuvo un comienzo, toda historia tiene un principio, y ese camino de grandeza dio su primer paso en aquel lejano 1975, se cumplen 50 años de la noche que nació la mística, salud eterno y glorioso Trébol Negro.








