La Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) retomó en mayo de 2025 el Programa Nacional de Salud Visual Escolar, que tiene como objetivo detectar y tratar afecciones oculares en niños pequeños, mejorando así su calidad de vida y su desempeño académico, según indica el comunicado de presidencia.
El programa, contempla pesquisas visuales en clases de nivel 5, consideradas clave por la oportunidad diagnóstica que ofrecen.
También se realizan tamizajes en otros niveles cuando los docentes detectan dificultades visuales en el aula.
La directora de Salud de Niñez y Adolescencia de ASSE, Stefanía Cabo, explicó que la iniciativa busca garantizar el acceso equitativo a la salud visual en escuelas públicas. En esta nueva etapa, se priorizaron los centros «Aprender»; y las escuelas
rurales, pero se proyecta alcanzar la totalidad del territorio nacional durante el quinquenio, añade el comunicado.
A su vez, el comunicado señala que en su primer mes de funcionamiento, se concretaron 200 controles visuales, y entre el 10 y el 15% de los niños examinados necesitó lentes. En su etapa previa, el programa alcanzó 15.000 niños y permitió la indicación de 1.000 anteojos.
Los exámenes se realizan dentro del aula por licenciados en Oftalmología, quienes evalúan agudeza visual y motilidad ocular. Ante alguna alteración, los casos se derivan a oftalmólogos para determinar la indicación de lentes. Las afecciones más frecuentes son miopía, hipermetropía y astigmatismo. “El tratamiento precoz es más eficaz. Por eso apuntamos a intervenir a los cinco años”, subrayó el comunicado.
Los lentes recetados se confeccionan en el laboratorio del Hospital de Ojos. Una vez elaborados, los anteojos se entregan directamente en las escuelas y en forma gratuita. El programa incluye seguimiento: el mismo equipo que realizó el primer control evalúa nuevamente a los niños seis meses después. Los resultados son remitidos al prestador de salud correspondiente para su abordaje a largo plazo.






