El pasado sábado, el equipo Sub-17 de Old Christians se alzó con una impresionante victoria de 6-2 frente a su similar de URUPAN, logrando así su clasificación a la final del Campeonato Uruguayo de Fútbol Sala organizado por la AUF. Maximiliano De Mello, director técnico del equipo, compartió su alegría y reflexión sobre este importante logro para el club.
«Es una satisfacción grandísima y una felicidad tremenda,» comenzó De Mello, destacando la importancia de alcanzar esta instancia final, algo que Old Christians no había podido lograr en años. «Hace rato que el club no podía llegar a instancias finales en cualquier categoría. Por suerte, hemos tenido la oportunidad de trabajar con chiquilines espectaculares», agregó entusiasmado.
El proyecto de largo plazo que comenzó hace dos años ha dado frutos rápidos, ya que el equipo ha estado compuesto en su mayoría por jóvenes de 14 y 15 años. «Estamos en una final que es importantísima, en carrera para seguir peleando el título», subrayó, refiriéndose al valioso esfuerzo que ha realizado el club para dar continuidad a la formación de jugadoras y jugadores desde las escuelas deportivas.
De Mello enfatizó la importancia de que estos jóvenes hayan surgido de la escuelita y los diferentes escalafones que ofrece el club. «Queremos que vayan subiendo poco a poco, primero desde la escuelita, luego por la academia», destacó, resaltando que muchos de ellos ya están en ese proceso de crecimiento.
Además, el director técnico recordó con nostálgica admiración las palabras de un antiguo dirigente, el «Negro Martínez,» quien decía: «Yo la quiero criar, la quiero definir con los míos». Para De Mello, estas palabras son más que una filosofía; son una guía que inspira su labor en cancha. «Estamos en ese camino, con ese proyecto que es lo que queremos, entregar ese sentimiento desde los chiquititos hasta arriba», afirmó.
«La victoria de hoy es un gran mérito que hemos conseguido como club. Este es un gran paso para la institución, estamos pisando firme en inferiores», afirmó De Mello, anticipando también el desafío del equipo Sub-20 que se presentará localmente mañana. «Es un proyecto de seguir sacando jugadores y trabajar de la mejor manera», añadió.
El DT resaltó la importancia de la unidad en su grupo. «Todos estamos en la misma sintonía, sienten la camiseta y trabajan toda la semana. Hemos logrado un grupo espectacular y hemos podido trabajar bien en estos dos años», aseguró, agradeciendo a su equipo de trabajo y los dirigentes que han apoyado esta iniciativa.
Con una sonrisa de satisfacción, Maximiliano De Mello concluyó: «Lo importante es que el grupo de chiquilines está enfocado y con una gran idea de juego. Estamos avanzando en nuestro camino, y hoy sentimos que lo logramos juntos«.






