Las amenazas de tiroteos en centros educativos registradas en los últimos días dejaron de ser hechos aislados para configurar un fenómeno que preocupa a nivel nacional y que también tuvo impacto en Colonia.
Según se ha informado, los casos se originaron a partir de mensajes difundidos en redes sociales y plataformas de mensajería, lo que motivó la activación de protocolos preventivos en distintas instituciones del país.
Situaciones en Colonia
En la ciudad de Colonia del Sacramento, episodios de este tipo alcanzaron a estudiantes de liceos públicos, donde circularon mensajes que advertían sobre posibles ataques.
En particular, las situaciones involucraron a los liceos 1 y 2, donde, si bien no se registraron hechos concretos, se generó inquietud entre estudiantes, familias y equipos docentes. En ese contexto, se registraron ausencias tanto de alumnos como de profesores, en medio de la incertidumbre generada por la circulación de estos mensajes.
El núcleo sindical del Liceo Departamental resolvió un paro de 24 horas que se llevó a cabo el lunes 20 de abril. La medida fue acompañada por un comunicado en el que los docentes manifestaron su preocupación por la falta de protocolos claros para este tipo de situaciones y cuestionaron la decisión de mantener abiertos los centros educativos sin garantías de seguridad. Además, señalaron carencias estructurales del centro y advirtieron sobre la vulnerabilidad ante eventuales emergencias.
Las autoridades educativas realizaron el seguimiento correspondiente y adoptaron medidas preventivas, priorizando la seguridad y la continuidad de las actividades.
Casos en el país
A nivel nacional, situaciones similares se reportaron en otros departamentos, en algunos casos vinculadas a cadenas virales o mensajes replicados sin un origen claro.
En algunos casos registrados a nivel nacional, como en Maldonado y Canelones, las investigaciones permitieron identificar a estudiantes que admitieron haber realizado este tipo de amenazas con el objetivo de evitar asistir a clases o provocar la suspensión de las actividades, según informaron medios nacionales. Si bien en estos episodios no se constataron riesgos reales, las autoridades advirtieron sobre el impacto que estas conductas generan en el funcionamiento de los centros educativos.
Desde la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), su presidente del Codicen, Pablo Caggiani, señaló que las amenazas se han replicado en al menos 30 liceos del país en los últimos días. Si bien indicó que en muchos casos se trataría de “bromas de mal gusto”, advirtió que “no se puede minimizar” la situación. Según explicó, ante cada episodio se realiza la denuncia policial, se refuerza la presencia de efectivos y se mantiene abierto el centro educativo, aunque se contemplan las inasistencias de quienes no concurran por sentirse inseguros. También señaló que el fenómeno tiene fuerte presencia en redes sociales y podría estar vinculado a dinámicas similares registradas en la región.
Desde el Ministerio del Interior se ha reiterado que este tipo de amenazas son investigadas y pueden tener consecuencias legales, incluso cuando no exista intención real de concretarlas.
Asimismo, desde el ámbito educativo se insiste en la importancia de no difundir este tipo de contenidos y de dar aviso inmediato a las autoridades ante cualquier situación sospechosa.
Un fenómeno en expansión
El fenómeno no es exclusivo de Uruguay. En Argentina, en las últimas semanas se registraron amenazas similares en centros educativos de distintas provincias, algunas de las cuales derivaron en evacuaciones preventivas y suspensión de clases. En varios casos, las investigaciones también apuntaron a la participación de estudiantes y a la rápida difusión de los mensajes a través de redes sociales, replicando una lógica similar a la observada a nivel local.
Especialistas señalan que este tipo de episodios se inscribe en una dinámica donde los mensajes pueden circular rápidamente y amplificarse, muchas veces sin dimensionar su impacto, lo que plantea nuevos desafíos para las instituciones educativas y las autoridades.






