Autoridades presentaron el estado de los proyectos de exploración y las posibles ganancias para el país en caso de hallazgo, mientras organizaciones ambientales advierten sobre los riesgos de la actividad.
Uruguay avanza en la exploración de hidrocarburos en su plataforma marítima, en un proceso que podría implicar inversiones de cientos de millones de dólares y generar importantes ingresos para el país en caso de concretarse un hallazgo comercial.
En un reciente taller dirigido a periodistas, autoridades de ANCAP expusieron los principales aspectos del proceso en curso, así como los posibles impactos económicos asociados a la actividad. Según se explicó, la perforación de un pozo exploratorio puede demandar inversiones que oscilan entre los 130 y 200 millones de dólares, mientras que el desarrollo completo de un yacimiento podría escalar a cifras significativamente mayores.
Actualmente, el país se encuentra en fase de exploración, con estudios sísmicos ya realizados y proyectos en marcha para eventuales perforaciones en los próximos años. Desde el organismo se ha señalado que la probabilidad de encontrar petróleo no es segura, aunque ha mejorado en relación a décadas anteriores a partir de nuevos datos geológicos y experiencias recientes en regiones con características similares.
En caso de concretarse un hallazgo, el esquema vigente prevé una participación mayoritaria del Estado en los ingresos generados, lo que podría traducirse en un impacto significativo en la economía nacional, tanto por la magnitud de la inversión como por el flujo de recursos a largo plazo.
Sin embargo, el desarrollo de esta actividad también abre un debate en el plano ambiental. Organizaciones ambientalistas han manifestado preocupación por los riesgos asociados a la exploración offshore, en particular por su posible impacto sobre el ecosistema marino y la actividad pesquera.
Entre los principales cuestionamientos se encuentran la eventualidad de derrames, las consecuencias de la sísmica sobre la fauna marina y la posible contradicción de estos proyectos con la estrategia del país en materia de energías renovables.
Desde estos sectores se advierte que avanzar en la explotación de hidrocarburos podría contradecir el posicionamiento internacional de Uruguay en materia ambiental, así como generar impactos difíciles de revertir en caso de incidentes.
Por su parte, desde el ámbito oficial se ha señalado que cualquier iniciativa de este tipo deberá cumplir con estrictos estudios de impacto ambiental y controles técnicos, en un proceso que, según se afirma, prioriza la seguridad y la evaluación de riesgos.
El tema, que combina expectativas económicas con cuestionamientos ambientales, comienza así a instalarse en la agenda pública a medida que avanzan las etapas de exploración.






