Durante los días fríos y grises del invierno, refugiarse en un hogar cálido y acogedor se convierte en una opción irresistible.
Acá van unos tips claves para no morir de frío este invierno.
1- A la hora de elegir una casa o apartamento, es clave observar qué orientación tiene. La orientación norte es tu mejor amiga, actúa como una especie de calefacción natural.
2- Buena aislación. Revisá las ventanas y asegurate de que cierren bien —los burletes hacen una gran diferencia. Después buscá las fugas menos obvias: el cajón de las persianas, la ranura entre la puerta y el piso, marcos con holgura. Por esas pequeñas aberturas se pierde más calor del que parece.
Adquirir el hábito de cerrar puertas de las habitaciones que no estamos usando también genera pequeños aportes de calor en las que sí estamos, proporcionando más confort en casa.
3- Los colores, una cuestión seria
Cuanto más oscuro es un objeto, más calor absorbe. Por lo que no estaría mal incluir objetos oscuros dentro de tu casa, alguna alfombra, sillón, mantita o almohadones.
Te serán grandes aliados para atraer el calor solar.
4- Una mantita, no se le niega a nadie
¡Las mantas en el sillón deberían ser ley!
Hay mantas de muchos tipos de materiales, como algodón, fibra polar, poliéster o lana.
Mejor optar por mantas de textiles naturales, que no te tiren chispas cuando quieras abandonar el sillón.
5- Calefacción artificial
Hay días que con todo esto no basta, y debemos incluir calefacción artificial, tales como aire acondicionado, estufa a leña, calefactores de pelet, panel vitrocerámico, estufas de alto rendimiento, etc.
En Uruguay el método de calefacción más económico es el aire acondicionado. No dentro de mis preferidos, ya que seca mucho el ambiente, y es conocido por el efecto “pies fríos”, el aire caliente tiende a subir, por lo que la zona del suelo (donde están tus pies) se mantiene más fría.
Extras para hacer de tu casa un lugar mágico en invierno:
El cálido resplandor de las velas
Las velas son elementos mágicos que pueden transformar instantáneamente el ambiente de una habitación. Utiliza velas perfumadas o con una luz tenue para crear un ambiente cálido y romántico. Su suave resplandor y aroma proporcionarán una sensación de calidez
y serenidad.
Textiles que abrazan el confort:
Los textiles son una forma sencilla y económica de agregar calidez a cualquier habitación. Añade almohadones, mantas y cortinas de colores cálidos y con texturas suaves. Estos elementos no solo añaden calidez visual, sino que también brindan comodidad y confort, invitándote a pasar horas relajadas en tu refugio de invierno.
Iluminación ambiental suave:
La iluminación juega un papel fundamental en la creación de una atmósfera cálida. Reemplaza las luces frías y brillantes por lámparas con tonos suaves y cálidos. Las lámparas de mesa o de pie con pantallas de colores cálidos serán tus aliadas para lograr una iluminación ambiental acogedora y relajante.
Naturaleza en interiores:
No hay nada más reconfortante que la presencia de la naturaleza. Agrega plantas o flores a tu hogar para infundir vida y frescura en la habitación. Las plantas no solo decoran, sino que también purifican el aire, creando un ambiente más saludable y relajante. Andá al viviero más cercano y que te asesoren sobre plantas para tu espacio, para no unirte al club de #sememuerenlasplantas.






