El diputado nacionalista Pedro Jisdonian presentó un proyecto de ley que busca tipificar como delito penal los actos de crueldad y maltrato hacia los animales, con penas que podrían alcanzar hasta tres años de prisión efectiva. La iniciativa, que ya cuenta con respaldo de organizaciones animalistas y sectores políticos diversos, apunta a llenar un vacío legal que impide sancionar con firmeza hechos de violencia que generan creciente indignación social.
Actualmente, la Ley N.º 18.471 establece sanciones administrativas por maltrato animal, pero no contempla penas de cárcel. El nuevo proyecto propone incorporar al Código Penal una figura específica que castigue actos como lesiones intencionales, tortura, abandono, mutilaciones, peleas organizadas y asesinatos de animales, entre otros. También se prevén agravantes cuando el maltrato se cometa con armas, frente a menores o como forma de intimidación en contextos de violencia doméstica.
Un caso que marcó un antes y un después
Uno de los hechos que impulsó el debate fue el brutal asesinato de July, una perra mestiza decapitada viva en Paysandú por la expareja de su dueño. La agresora dejó la cabeza del animal colgada en la puerta del lugar donde trabajaba el hombre, como forma de amenaza. La Justicia la condenó a cinco meses de libertad a prueba, sin prisión efectiva.
El caso generó conmoción nacional y fue calificado por activistas como un acto de “crueldad absoluta”. El informe forense confirmó que la perra fue decapitada mientras aún estaba viva. “Esto no es solo maltrato animal, es violencia en estado puro”, expresó Laura de León, de la ONG Amigos de los Animales. “La Justicia actuó con las herramientas que tiene, pero no alcanza. Necesitamos una ley que castigue con cárcel este tipo de actos”, agregó.
Reclamo de organizaciones y activistas
La Plataforma Animalista, que nuclea a más de 30 organizaciones de todo el país, también presentó su propio proyecto ante la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal. Su vocera, Karina Kokar, señaló que “el INBA no tiene herramientas suficientes y muchas veces no actúa con la celeridad necesaria. Esta ley es urgente y necesaria para proteger a los animales y prevenir otras formas de violencia”.
Desde el colectivo también se ha denunciado la falta de respuesta ante criaderos clandestinos, animales atados en condiciones inhumanas y casos reiterados de abandono. “El maltrato animal no es un hecho aislado, es parte de una cultura de violencia que debemos erradicar”, concluyó Kokar.
Un paso hacia la justicia
El proyecto será analizado en comisión parlamentaria, donde se espera unificar propuestas y avanzar hacia una legislación que reconozca a los animales como seres sintientes y sujetos de protección penal. De aprobarse, Uruguay se alinearía con países como Argentina, Chile y España, que ya contemplan penas de prisión por crueldad animal.






