En un acontecimiento trascendental para el sector agropecuario, la Federación Rural se reunió con representantes del Banco Mundial con el fin de discutir el ambicioso proyecto AgriConnect. Este programa busca transformar la agricultura de pequeña escala en Uruguay, generando empleo y fortaleciendo la seguridad alimentaria.
La delegación de la Federación Rural estuvo encabezada por su presidente, Rafael Normey, quien estuvo acompañado por un equipo económico integrado por Milton Ramallo, Milagros Otegui y la Dra. Isabel Etchandy. Durante el encuentro, se abordaron temas cruciales para el futuro del agro uruguayo, como la necesidad de conceptualizar cadenas productivas integrales en lugar de limitarse al análisis de unidades de producción aisladas.
Uno de los temas centrales en la discusión fue la urgencia de implementar estrategias de riego, especialmente en el contexto del cambio climático. Se resaltó cómo esta práctica puede aumentar la resiliencia de los cultivos y garantizar un suministro constante de alimentos. Asimismo, se hizo hincapié en la importancia de fortalecer la conciencia agropecuaria dentro de la sociedad, dado su rol crítico en el desarrollo social y económico del país.
La Federación Rural también enfatizó la necesidad de establecer programas de capacitación para los productores, así como mejorar los seguros agrícolas y explorar alternativas como la regionalización. Con el objetivo de hacer frente a las limitaciones que presenta el mercado, se propusieron estrategias de diferenciación de productos y agregado de valor, reconociendo que Uruguay no puede competir únicamente por volumen.
Otro punto destacado en la reunión fue la urgencia de contar con un protocolo de emergencia agropecuaria que disponga de fondos adecuados para abordar situaciones críticas. Además, se discutió la importancia del recambio generacional y la inclusión de jóvenes en el sector, asegurando así su futuro.
Sin embargo, el camino hacia un sector agroproductivo sostenible y eficiente no está exento de desafíos. Los representantes de la Federación Rural manifestaron su preocupación por los problemas vinculados a la falta de gobernanza en las empresas públicas y el deterioro de la gestión macroeconómica, así como el impacto negativo que los subsidios a insumos clave tienen en la producción. Estos factores, según advirtieron, desvalorizan el esfuerzo productivo del país.
Finalmente, se expuso una preocupación alarmante: existe una brecha de productividad significativa entre las explotaciones agropecuarias, donde el 10% más productivo logra rendimientos hasta cinco veces superiores al 10% menos productivo. Este hecho no sólo resalta la desigualdad en el sector, sino que también abre una agenda de trabajo imprescindible para comprender y reducir esas diferencias.






