Génesis Cadenasso, estudiante avanzada de Abogacía, Notariado y Ciencia Política en la Universidad de la República, fue seleccionada como la única representante uruguaya —y orgullosamente coloniense— para participar en la XVI Edición del Programa de Fortalecimiento de la Función Pública de la Fundación Botín. Este prestigioso programa internacional se desarrollará durante dos meses en universidades de México, España, Colombia y Brasil, y reúne a jóvenes líderes iberoamericanos comprometidos con la transformación ética y eficiente del sector público. Además de su destacada formación académica, Génesis es fundadora de un colectivo para personas con discapacidad, desde donde impulsa espacios deportivos inclusivos para quienes viven con discapacidades ocultas. Desde La Colonia conversamo con ella sobre su experiencia, sus desafíos y su visión:
¿Cómo describirías tu vínculo con Colonia y qué representa para vos este territorio?
Mi mamá es de Ombúes de Lavalle y yo me crié en Colonia con mis abuelos Julio Correa y Marta Blanco. ¡Aunque hace años vivo en Montevideo con mis papás, siempre vuelvo porque soy única nieta y muy mimosa jajaja! También porque mis amigas del coro Voces de Ajupenco me invitan siempre a sus presentaciones y yo toco las castañuelas con ellas. Colonia es un lugar para sentirme en casa.
¿Qué te motivó a involucrarte en esta iniciativa?
Me postulé al Programa de Fortalecimiento de la Función Pública en América Latina de la Fundación Botín porque quiero formarme y complementar mis estudios de grado de Abogacía, Escribanía y Licenciatura en Ciencia Política para poder, desde mi formación, ser un agente de cambio.
Si queremos cambiar la realidad tenemos que conocer cómo funciona. Creo que poder visitar otros países con culturas e idiosincrasias tan distintas puede abrirme los ojos.
También creo que puede ayudarme a traer ideas nuevas y estrategias nuevas para el colectivo que yo fundé, Unidos por el Barrio. Es un colectivo que se creó en el año 2020 que actualmente tiene 170 familias en todo el país y hace un trabajo incansable por la verdadera inclusión de las personas con discapacidad.
Hacemos campañas de abrigo, de recolección de juguetes, canastas de alimentos y préstamo gratuito de bastones, sillas de ruedas, muletas… También damos talleres abiertos a la comunidad sobre discapacidad, envejecimiento saludable, salud mental.
Presentamos a la junta departamental de Canelones un proyecto de transporte accesible y ahora en la Junta de Montevideo (porque allí están todos los estadios más grandes) presentamos un proyecto de Palcos Inclusivos para las discapacidades invisibles como Autismo, Asperger, Trastornos de Ansiedad, Hiperacusia, TDAH, etc.
Este proyecto apunta a que los chicos puedan seguir con el ritual tan nuestro de ir en familia a ver al cuadro de sus amores. Es un proyecto que no requiere grandes inversiones, solo un espacio cerrado que les permita disfrutar del partido sin que los ruidos de la tribuna los desestabilice. Los gurises la pasan genial, cantan, gritan los goles… Rompe con esa idea de que los chicos con discapacidad están en su mundo… Logramos tres experiencias exitosas en el Estadio Centenario, el Gran Parque Central y el Club Cordón.
¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste en este camino y cómo lo superaste?
Creo que siempre el mayor desafío es con uno mismo, con animarse con confiar en nuestras habilidades. Los jóvenes a veces creemos que hay que ser adultos para poder participar. Pero una vez que damos un paso hacia nuestras metas, con mucho esfuerzo es posible. Nadie dice que sea fácil, pero el proceso es algo que se disfruta mucho porque nos transforma y nos ayuda a ver a los demás y a nosotros mismos con otra lente. Ahí es re importante el apoyo de amigos y familia. Sería imposible sin ellos.
¿Qué mensaje te gustaría compartir con quienes aún no se animan a participar o postularse a oportunidades como esta?
Yo soy asesora honoraria en el Grupo Asesor Adolescente del MSP y en el Espacio Joven de Ni silencio ni tabú de Inju Mides y siempre tenemos la posibilidad de conocer muchos gurises con experiencia y trayectorias re distintas. Por el otro lado, en la UdelaR pasa que las oportunidades existen, pero no se difunden, no se conocen. Creo que el mensaje y un poco la razón por la que quiero contar mi historia es porque hay muchos chicos con muchísimo potencial en nuestro departamento y en todo el país que no se animan o no se enteran de las propuestas. Quiero decirles que no es necesario tener apellido, dinero o contactos, el camino es sinuoso, pero con ahínco no hay imposibles. Y si no sale, ¡sale la próxima!
¡¡Los errores y las «pérdidas» son un aprendizaje que nos hace más fuertes!! ¡Yo no sabía si iba a quedar, se postularon 18mil en todo Latinoamérica y hoy soy la única representante de Uruguay y de la Universidad de la República! Estoy ansiosa por representar la juventud uruguaya y compartir la cultura de nuestro paisito con gente de todo el continente.
¿Cómo imaginás que esta experiencia puede impactar en tu futuro profesional y en tu aporte a la comunidad?
Creo que está experiencia será única y va a transformar mi mentalidad. No solo voy a tener la oportunidad de estudiar en el TEC de Monterrey, la Fundación Botín en Madrid, Santander y Santiago de Composta, en la Universidad de Salamanca, en la Universidad de los Andes de Bogotá y la Fundación Getulio Vargas en Rio de Janeiro. Sino que voy a compartir dos meses con jóvenes líderes de 18 países de Latinoamérica que seguro dejarán huella en mi. Creo que todo lo aprendido me permitirá crecer como profesional y como persona y sobre todo permitirme detectar problemáticas de mi realidad que por estar inmersa en «mi burbuja» no puedo ver ahora.
Quiero que este programa sea una inversión para poder sumar mi granito de arena en mi realidad. Me gusta ver la política y el derecho de otra forma, como instrumentos para hacer escuchar mi voz.
Si tuvieras que resumir esta etapa en una frase, ¿cuál sería?
«Confía en el tiempo que sale dar dulces salidas a muchas amargas situaciones” de Cervantes. Creo que este es un momento de mucho agradecimiento y de cosecha luego de mucho esfuerzo y cambios difíciles







