Recientemente, el Alcalde de Carmelo, Luis Pablo Parodi, compartió información importante sobre un hallazgo de restos óseos en el cementerio local, en un caso que ha despertado tanto interés como inquietud en la comunidad. Este descubrimiento se produjo tras la extracción de un árbol que había sido plantado en 1974, un hecho que tiene un paralelo emocional significativo en la historia reciente de Uruguay.
Los trabajos realizados por un equipo especializado revelaron que en las raíces del árbol extraído, así como en el área circundante, se habían encontrado más restos óseos, que parecen pertenecer a un mismo cuerpo.
Estos restos no estaban dispuestos de forma ordenada, lo que sugiere que fueron enterrados posteriormente a la inhumación inicial. “Incluso encontraron clavos y manijas de cajones”, indicó el alcalde, quien explicó que este hallazgo se considera parte de una práctica de entierro que data de finales del siglo XIX.
Durante la investigación, se descartó inicialmente la posibilidad de que los restos pertenecieran a desaparecidos de la dictadura, una de las principales preocupaciones del público y la familia de los fallecidos. Las pruebas preliminares realizadas por un equipo de antropología forense confirmaron que se trataba de restos que datan de una época mucho más antigua.
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