La ciudad de Juan Lacaze logró el reconocimiento de uno de sus referentes comunitarios al aprobarse en la Junta Departamental, por unanimidad, el nombramiento de una calle en homenaje al Padre (SDB) Antonio Gini, figura emblemática de la obra salesiana en Uruguay.
La iniciativa fue impulsada por el edil Gabriel Gabbiani (Partido Colorado), quien expresó su profunda emoción tras la aprobación del proyecto. “Para mí es una enorme alegría que el deliberativo haya acompañado esta iniciativa, porque se ha hecho justicia con un maravilloso ser humano al que todos queríamos y todos recordamos con enorme cariño”, declaró el edil durante la sesión.
La calle designada, hasta ahora conocida informalmente como “Defensa”, se extiende entre José Salvo y la paralela a la rambla, donde se encuentra la sede de ANTEL. Con esta resolución, la arteria pasará a llamarse oficialmente “Padre (SDB) Antonio Gini”, en homenaje al sacerdote nacido en Montevideo en 1902 y fallecido en Juan Lacaze en 1978.
Un legado que trasciende
Ordenado en Turín en 1927, desplegó una extensa labor pastoral y educativa que incluyó su paso por Las Piedras, Salto, Mercedes, Paysandú, y especialmente Juan Lacaze, ciudad que lo vio llegar junto al Padre Julio Baqué en 1936. Gini fue el impulsor de múltiples espacios de formación y recreación juvenil, como el Oratorio Festivo, el Grupo de Exploradores Don Bosco—hoy reconocido como el primer grupo scout del país—y el Centro Pío XII, entre otros. Bajo su influencia s fundó la Escuela Industrial San Juan Bosco, símbolo de capacitación técnica y formación en valores.
“Era el típico sacerdote de sotana arremangada, que se mezclaba con los alumnos en los picaditos de fútbol y siempre tenía una sonrisa para todos”, recordó Gabbiani, compartiendo una anécdota personal de su comunión frente al monumento de Don Bosco.
El proyecto destaca que su impacto no fue únicamente religioso, sino también social, educativo y humano. Su presencia constante entre niños, jóvenes, enfermos y necesitados lo convirtió en un referente de servicio, alegría y empatía. “El cambio de nombre de la calle no solo reivindica su memoria, sino también el valor del compromiso comunitario”, subrayó Gabbiani, al finalizar su intervención.







