En un contexto de intensa actividad turística, la terminal portuaria de Colonia se ha reafirmado como el principal punto de acceso a Uruguay. Durante el fin de semana previo a Navidad, se registraron sorprendentes 13.540 ingresos al país a través de este terminal, destacando su relevancia en la temporada estival. Para hacer frente a la demanda, se ha incrementado la operativa, estableciendo 15 frecuencias diarias, con horarios que van desde las 7:45 hasta las 22:30 horas, un esquema que se mantendrá vigente hasta el 1.º de enero.
A lo largo de 2025, la terminal de Colonia ha movilizado a más de 2.050.000 pasajeros. Aunque esta cifra representa un 2 por ciento por debajo del registro del año anterior, continúa siendo altamente significativa en cuanto al movimiento turístico y de transporte. En términos de cruce de vehículos, se contabilizaron 197.000 unidades, lo que implica un aumento del 15 por ciento en comparación con el año anterior. Este incremento sugiere una mayor circulación entre Uruguay y Argentina, así como un creciente interés por parte de los viajeros argentinos.
Adicionalmente, se ha observado una mayor presencia de turistas argentinos, junto a un flujo sostenido de visitantes asiáticos, con un promedio de 30 personas por día que arriban directamente a Colonia. Este fenómeno consolida a la ciudad como un destino de interés creciente a nivel internacional, lo que se traduce en un balance general positivo que confirma a Colonia como una de las principales puertas de entrada al país.
Demoras en el proceso de migraciones
Sin embargo, no todo es positivo en la terminal. Operadores turísticos y navieras de Colonia han expresado una gran preocupación por las demoras de hasta una hora en los trámites de migración, fenómeno que ha surgido desde la implementación de un nuevo sistema biométrico en septiembre de 2025. La toma de huellas y fotos ha triplicado o cuadruplicado los tiempos de espera, complicando la experiencia de los turistas.
La falta de personal ha exacerbado esta situación. Se estima que son necesarios al menos 20 funcionarios adicionales para atender la demanda, especialmente en momentos pico. Las demoras han llevado a que los turistas se vean obligados a presentarse con mucha más antelación —hasta dos horas y media— para embarcar, lo que podría impactar negativamente en la imagen de Uruguay como destino turístico.
Las empresas navieras, como Colonia Express y Buquebus, han presentado quejas formales ante los Ministerios del Interior, Transporte y Turismo en busca de una solución. Actualmente, el gobierno está trabajando en «planes B» para agilizar los procesos migratorios y mejorar la situación, subrayando la importancia de mantener una fluida operativa en uno de los puntos más críticos para el turismo en Uruguay.

Escribe: Daniel Blanco







