Cuando lo fácil no se acompaña de lo justo, es cuando la libertad comienza a tambalearse.
En épocas de estudio y en el diario acontecer la justicia se simboliza con una balanza.
El significado es simple, se trata de un equilibrio de igualdad de derechos.
Por eso cuando se trata según lo confesado por el hoy, una figura de permanente asistencia a los medios, el futuro secretario presidencial a un colega, resultó de sorpresa total cuando afirmó: “…que ellos tenían dificultad en sacarle a los que tienen más y que entonces le sacaban a los que “ganaban” más, tras una sonrisa cómplice, porque era más fácil”.
Veamos lo real y lo tangible el IRPF es un impuesto al salario de los trabajadores y el IASS es un impuesto a las jubilaciones, de aquí los gobernantes nutren las arcas de la economía, solo que justamente el que trabaja, o el que trabajó es la víctima de esas equívocas políticas económicas.
Hoy otros aspectos que se suman a incoherencias de las campañas preelectorales, cuando algo sufre ácidas críticas de los candidatos para agregar agua al molino propio.
La consigna era hay que bajar los homicidios, algo que todos anhelamos, por eso servía repetir hasta el cansancio las muertes que a diario nutrían las necrológicas.
Bueno, hoy el futuro ministro del Interior resultó contundente ante una realidad que deberá enfrentar y, su enfoque fue:
“Comprometerse en bajar los homicidios es una irresponsabilidad”.
Las conclusiones nos ponen en la vereda de la incertidumbre, en especial por conocer cómo serán abordados por las autoridades los temas que comentamos.
Cuán importante resulta a la vista la imagen de la balanza de la Justicia, pero no como objeto decorativo, sino como un impulso real en buscar y lograr que a través de personalidades despojadas de partidarismos y políticas importadas, dediquen sus capacidades y esfuerzos en ser lo más justos posible.







