En marzo de 2025, el presidente anunció la necesidad de “jerarquizar” el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres). La expectativa era que el organismo ganara peso institucional y capacidad de acción. Sin embargo, según su directora, Mónica Xavier, esa promesa no se tradujo en cambios concretos.
“Seguimos siendo un instituto con limitaciones de jerarquía y recursos. El discurso estuvo, pero la estructura no se modificó”, señaló Xavier en diálogo con Búsqueda.
La rendición de cuentas:
90 compromisos, 80% cumplidos
El pasado lunes 9 de marzo, en el acto oficial por el Día de la Mujer, el gobierno presentó el balance de los 90 compromisos de género asumidos por los 14 ministerios en 2025.
De acuerdo con Xavier, cerca del 80% de las metas se alcanzaron. Entre los avances se destacan medidas en violencia de género, autonomía económica y la incorporación de la violencia digital como nuevo eje de trabajo.
Violencia de género: La herida más profunda
Xavier define la violencia de género como “la herida de desigualdad más importante”. El Inmujeres trabaja en reestructurar el sistema de respuesta a víctimas, mejorar la coordinación interinstitucional y ampliar los centros de atención.
En 2025 se registraron más de 30 femicidios en Uruguay, cifra que mantiene la violencia como un problema estructural y urgente.
Otro eje de la rendición de cuentas es la autonomía económica de las mujeres, considerada fundamental para romper ciclos de dependencia. Se busca fortalecer programas de empleo, capacitación y acceso al crédito.
Además, Xavier insiste en que la perspectiva de género debe ser transversal a todas las políticas públicas, no solo a programas específicos.
Reclamo político: “Teléfono, Orsi”
La directora del Inmujeres lanzó un mensaje directo al presidente electo Yamandú Orsi: “Teléfono, Orsi”. Con ello reclama que el nuevo gobierno otorgue al organismo el respaldo político necesario para consolidar avances.
“Si no hay jerarquización real, los compromisos quedan en buenas intenciones. Necesitamos estructura y poder de decisión”, enfatizó.
Xavier también alertó sobre el crecimiento de discursos que minimizan o niegan la violencia hacia las mujeres. “El negacionismo está presente en Uruguay y en la región. Es un retroceso cultural que debemos enfrentar con firmeza”, advirtió.
Balance y proyección hacia 2026
Entre los avances normativos se destacan la imprescriptibilidad de delitos sexuales y el debate sobre paridad política. Sin embargo, la falta de jerarquización del Inmujeres sigue siendo una debilidad institucional.
La agenda futura incluye fortalecer centros de atención, ampliar programas de autonomía económica y consolidar la perspectiva de género en todas las áreas de gobierno.
Para Xavier, el desafío es claro: sin jerarquización del Inmujeres, los compromisos corren el riesgo de quedar en papel.







