La Dirección Nacional de Vialidad del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) comenzó el pasado miércoles 24 de junio una nueva etapa de acciones para combatir el picudo rojo, una plaga que afecta a las palmeras ubicadas a lo largo de la Ruta 1, entre Riachuelo y la ciudad de Colonia del Sacramento.
El operativo se enmarca en el plan de control que lleva adelante el gobierno nacional ante el avance del insecto, que en los últimos años se ha expandido en distintas zonas del país, generando afectación en palmeras urbanas y rurales y encendiendo alertas en organismos técnicos por su impacto sobre el arbolado.
Una plaga de avance sostenido
El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es un insecto considerado altamente destructivo para las palmeras, ya que se alimenta del interior del tronco, provocando su debilitamiento progresivo hasta la muerte del ejemplar.
En Uruguay, su presencia ha sido detectada en diferentes puntos del territorio, con especial preocupación en zonas donde las palmeras forman parte del paisaje urbano y vial, como es el caso del acceso a Colonia del Sacramento por Ruta 1.
Tratamientos y zona de intervención
Según informó la cartera, las tareas consisten en la aplicación de duchas químicas sobre las palmeras ubicadas entre los kilómetros 164,700 y 173,500 de la Ruta 1.
Los trabajos tienen una duración estimada de aproximadamente 30 días, siempre que las condiciones climáticas lo permitan, y las áreas intervenidas están debidamente señalizadas y delimitadas.
El MTOP exhorta a la población a no permanecer en las inmediaciones de las zonas de trabajo mientras se desarrollan los tratamientos.
Segunda etapa prevista
Como parte de la estrategia de control, Vialidad prevé iniciar en setiembre la aplicación de tratamientos de endoterapia, una técnica que consiste en la inyección de productos fitosanitarios directamente en el tronco de las palmeras.
Según las autoridades, este método presenta alta eficacia y no genera impactos negativos sobre el ambiente ni la fauna local.
Monitoreo de la plaga
El plan también incluye la instalación de trampas de monitoreo, que permitirán seguir la evolución de la presencia del insecto en la zona y evaluar la efectividad de las medidas aplicadas.





