Este 2025, Super Usa, el conspicuo comercio de General Flores de nuestra ciudad, cumple 25 años. Acerca de lo que ha significado su historia en nuestra ciudad, charlamos con Cristina Morfino, quien junto con su esposo Eduardo Rodríguez, han llevado adelante este exitoso emprendimiento.
Acerca de los primeros tiempos y del desembarco en Colonia, Cristina nos contó: “En mayo del 2000, el señor de Maldonado que tenía toda la franquicia de Super Usa nos ofreció para abrirla aquí en Colonia, nosotros estábamos en Carmelo, y decidimos trasladarnos para Colonia, y abrir este sueño que se nos hizo realidad. Fue tremendo, porque nos tiramos al agua, no sabíamos cómo nos iba a recibir Colonia, pero realmente nos recibió de una forma espectacular, era todo un desafío, llegar a una ciudad, a emprender un negocio por parte de dos personas nuevas. Mi hermana ya tenía la franquicia en Carmelo, por eso ya teníamos el contacto con los dueños, Alejandro y Omar Blasi, ellos nos preguntaron si nos animábamos, y le dijimos que si porque a mi hermana le iba precioso en Carmelo, pero venirnos a vivir a Colonia era todo un tema, pero nos encantaba la idea y nos vinimos”, aseguró.
Luego sobre la elección del local añadió: “Eso fue tremendo, porque pasamos meses buscando hasta que el señor que tenía el local, creo que tenía muebles, nos dijo: ´si me dan 10 000 dólares, salgo de acá´, no me olvido más de eso, como diciendo no me van a sacar de acá por nada, hablamos con la gente de Maldonado, nos ayudaron y finalmente pudimos instalarnos, pero estuvimos meses buscando porque tenía que ser un buen punto, y no había mucho en el centro”, relató.
“Desde un arranque la gente de Colonia nos dio para adelante”
Sobre los primeros años contó: “Estábamos toda la familia, muchas horas mucho trabajo, con mucha ayuda también de la gente que nos dio la franquicia, nos mandaba gente para ayudarnos con el merchandising, a ubicar donde iba cada rubro, los juguetes en tal lado, el bazar en otro, nos daban indicaciones excelentes que uno no sabía, aprendimos muchísimo, y la gente al principio, y siempre en realidad, nos aceptó desde que llegamos, tuvimos nuestros tiempos para abrir y acomodarnos, porque el local había que arreglarlo todo, pusimos toda la cerámica blanca, armar las góndolas, estuvimos 15 días, terminando de madrugada, poniendo mucho esfuerzo, con toda la mercadería, pero muy felices, porque la gente de Colonia desde un arranque nos daba para adelante, pasaban y nos decían: fuerza, que lindo ¿cuándo abren? Era muy emocionante desde el arranque”, contó.
Acerca de las claves del éxito del comercio, sostuvo: “El sacrificio, nosotros trabajamos, por lo menos los primeros 10 años desde la 8 de la mañana hasta las 10 de la noche o 10 y media, de lunes a lunes, con Eduardo, y las chicas venían los fines de semana a ayudarnos, porque estaban estudiando, y realmente fue a puro esfuerzo, poniendo todo de uno y más, siempre tuvimos muy buenos empleados, que nos ayudaron muchísimo, encargados, yo recuerdo que llegaba la mercadería desde Maldonado, y después de cerrar a la noche nos poníamos a rellenar las góndolas con mercadería nueva, le poníamos los precios, y a veces nos quedábamos hasta 2, 3 de la mañana para recién irnos para casa, fue mucho esfuerzo pero valió mucho la pena”, narró.
Luego abundó. “El hecho de formar parte de un grupo también nos ayudó mucho con las compras, los surtidos, el grupo está en gran parte del país con muchos supermercados, unos 50m todos del grupo Cardinal, realmente vale la pena porque este grupo ha mejorado la calidad y la modalidad de compra del cliente en todo el país, eso es fundamental”, mencionó Cristina.
“Lo que habíamos construido en casi 15 años, lo perdimos en 20 minutos con el incendio”
En cuanto a la importancia del personal, comentó: “Sin dudas que es de las partes más importantes, yo siempre digo, el cliente que entra, si lo atienden divino en las góndolas si pregunta por algo, lo mismo en la fiambrería, con la comida que hacemos, después vas a la verdulería y te atienden bien, y si estás medio perdido en la parte de los lácteos te ayuda, y si después salís y de repente en la caja no te dicen ni buen día, ni hola ni nada, no es lo mismo, yo siempre digo que es un todo, desde el cliente llega hasta que se va, cuando en un lugar te tratan bien, volvés y a nosotros siempre nos dicen eso, eso es calve, que buscamos siempre en nuestro equipo que está compuesto por 38 personas, en los dos turnos, más Eduardo mi hija y yo”, expresó.
Sin dudas a Super Usa le tocó vivir un momento muy complicado que fue el del incendio que arrojó pérdidas totales, al respecto, Cristina emocionada, recuerda: “el 24 de abril del 2014, fue tremendo, perdimos absolutamente todo, todavía hoy me emociono, me acuerdo que la señora de Peña que hoy no está más entre nosotros, nos llama a las 5 de la mañana y nos dice: ´Cristina se está incendiando el super, estábamos dormido, le digo a Eduardo, y me dice, estás soñando, le dije que no, que me acababa de llamar Hilda y justo estaba mi hija mayor, que es abogada y escribana, y salimos corriendo, cuando llegamos, juro que no lo podíamos creer, lo que habíamos hecho en casi 15 años se nos había destruido en 20 minutos”, relató.
Acerca del tema agregó: “Cuando llegamos, los bomberos habían llegado, pero de destruyó todo, eran cenizas, todos los vieron, y ahí fue cuando nos dimos cuenta de lo que nos quería la gente de Colonia, fue el momento más emocionante para nosotros, porque no hubo nadie, pero nadie que no nos ayudara, nos brindaban fuerza, cariño, nuestros vecinos son como nuestra familia, nosotros no somos de acá, somos de Carmelo, pero nuestros vecinos, parecían serlo de toda la vida, el querido y recordado Negro Martínez, a Peñita y su señora, Mabys y Lito, Mirita, Sandra Bertone y Paco Risso, cuando estaba en el cambio, todos, todos, no me quiero olvidar de nadie, nos dieron tanto para adelante, y nos vino muy bien ese apoyo, esa fuerza, porque se nos arruinó todo y hubo que hacer todo de vuelta”, contó entre lágrimas.
“No tengo palabras para agradecerle a toda la gente de Colonia por cómo nos apoyó y a los proveedores que se pusieron a la orden”
Finalmente acerca del resurgir del super tras el incendio, añadió: “Estuvimos muchos días cerrados, fue difícil, pero a partir de la reapertura, se llenaba de gente, yo creo que los clientes iban especialmente, parecía que era por un acto de solidaridad que tenían con nosotros, no tengo palabras para agradecerle a la gente de Colonia”, manifestó.
Luego acotó: “Cuando volvimos a abrir, no hubo un solo proveedor que no nos dijera: nos pagan cuando puedan, todos sin excepción, no solo los de Colonia, sino lo de otros puntos del país, no hubo nadie que no nos ayudara, eso fue reconfortante y emocionante también”, señaló.
Sobre el presente y el futuro del comercio, consideró: “Yo ahora estoy más retirada, sigo yendo pero no como antes, siguen Eduardo y Natalia mi hija que es una persona fundamental en todo esto, Natalia hace el doble que yo, si bien ella es diseñadora, y tiene su local de ropa, es impresionante lo que trabaja, es increíble, está en todas, no se le pasa nada, es amorosa, y nos ayuda en todo, si no estuviera ella, con la edad nuestra, no podríamos seguir adelante, pero ella nos da toda la fuera que necesitamos, es fundamental”, sentenció Cristina Morfino propietaria junto a su esposo Eduardo Rodríguez de Super Usa Colonia.








