Lo que comenzó como una simpatía nacida en un videojuego se transformó en un fenómeno que cruzó fronteras. En 2014, Juan Baracco creó la cuenta @UtahJazzUruguay en Twitter para compartir su entusiasmo por el equipo de la NBA. Con el tiempo, se sumaron más uruguayos, organizaron asados y encuentros, y la comunidad creció hasta convertirse en @UtahJazzEspañol, integrando también hinchas de Argentina y Chile. La iniciativa, que empezó como un pasatiempo, se convirtió en un movimiento cultural que mezcló la pasión futbolera uruguaya con el básquetbol estadounidense.
La pasión se hizo tan visible que el propio Ryan Smith, dueño de la franquicia, decidió invitar a veinte uruguayos a Salt Lake City con todos los gastos pagos. Allí vivieron la experiencia completa: recorrieron las instalaciones, conocieron a los jugadores y fueron homenajeados en el centro de la cancha del Delta Center, donde recibieron una ovación del público. La NBA destacó su presencia como un hecho atípico y el Utah Jazz los reconoció públicamente como hinchas ejemplares.
El viaje tuvo un sello inconfundible. Los uruguayos alentaron como si estuvieran en Montevideo: gritaron en el metro, cantaron en las tribunas y desplegaron banderas celestes, sorprendiendo a los aficionados locales y a la prensa estadounidense. Su estilo futbolero, con cánticos y energía colectiva, contrastó con la forma más sobria de alentar en la NBA y se convirtió en un espectáculo dentro del espectáculo. “Nos recibieron como si fuéramos parte de la familia del Jazz”, relató uno de los protagonistas, emocionado por la experiencia.
Lo que comenzó como un gesto de admiración a distancia se transformó en reconocimiento oficial. La cuenta creada en Uruguay pasó a ser un puente entre culturas, generando vínculos con hinchas de otros países y con la propia franquicia. Hoy, los uruguayos del Jazz mantienen contacto con la organización y continúan alentando desde Montevideo, demostrando que la pasión no entiende de distancias ni de idiomas.
El fenómeno dejó huella en la propia ciudad de Salt Lake City. Los medios locales cubrieron la visita y destacaron la energía de los uruguayos, mientras que los jugadores se mostraron sorprendidos por la intensidad del aliento. Para los protagonistas, la experiencia fue más que un viaje deportivo: fue un intercambio cultural que reafirmó la identidad uruguaya en un escenario inesperado, el de la NBA.
Foto: @UtahJazzEspanol







