En la madrugada del domingo 28 de setiembre, la vivienda de la fiscal de Corte subrogante Mónica Ferrero fue blanco de un atentado que puso en alerta a todo el sistema institucional uruguayo. Dos personas ingresaron por la azotea de su casa en el barrio Brazo Oriental de Montevideo, dispararon al menos dos veces, causaron una explosión con una granada y huyeron en una camioneta. Ferrero se encontraba en el interior junto a familiares, pero no hubo heridos.
El hecho, investigado por la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional y la Policía Científica, fue rápidamente vinculado a represalias por el megaoperativo “Nueva Era”, que en agosto incautó más de dos toneladas de cocaína vinculadas a la red del narcotraficante Sebastián Marset.
Reacciones políticas: unidad frente a la amenaza
La gravedad del ataque generó una ola de repudio desde todos los sectores políticos. El presidente Yamandú Orsi expresó en redes sociales:
“Quiero expresar todo mi apoyo y solidaridad con la fiscal Mónica Ferrero. Hay indagados y pistas firmes sobre los posibles responsables. Sigamos confiando en nuestra institucionalidad, porque el país entero jamás bajará los brazos ante el crimen organizado”.
El expresidente Luis Lacalle Pou también se pronunció:
“Me comuniqué con el presidente Orsi a raíz del atentado. En este tema no puede haber diferencias, ni dos opiniones. Del lado de la institucionalidad, del lado del orden, del lado de la protección. Mi solidaridad con Mónica Ferrero y su familia”.
Otros referentes como Javier García, Gabriel Gurméndez y Gustavo Zubía coincidieron en señalar el atentado como un “punto de inflexión” y un “antes y después” en la seguridad pública del país.
Contexto judicial y antecedentes
Ferrero ha estado al frente de investigaciones sensibles vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado. En una comparecencia reciente ante la Comisión de Hacienda, la fiscal relató haber recibido amenazas directas de grupos criminales:
“Tengo los narcos al lado haciéndome todo tipo de señas de muerte. En una falsa rapiña me sacaron un brazo, en otra me amenazaron de muerte. Y seguimos peleando”.
La Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP) emitió un comunicado condenando el atentado y reafirmando su compromiso con la protección de fiscales en riesgo.
El ministro del Interior, Carlos Negro, confirmó la detención de dos sospechosos vinculados al ataque, identificados como parte de la banda “Los Albín”, brazo operativo de Marset en Uruguay.
“No son los únicos ni serán los últimos en caer. Este atentado busca amedrentar a quienes combaten el narcotráfico, pero no vamos a retroceder”, afirmó Negro en conferencia de prensa.
Por su parte, el presidente de la República, Yamandú Orsi, convocó ayer lunes a los principales referentes de todos los partidos políticos con representación parlamentaria a una reunión en Torre Ejecutiva. Fueron convocados Andrés Ojeda, el presidente del Frente Amplio Fernando Pereira, el de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, y el del Partido Nacional, Álvaro Delgado. En representación de Identidad Soberana fue convocado Gustavo Salle y por el Partido Independiente, Pablo Mieres, así como líderes de sus respectivas fuerzas políticas para conversar sobre el avance de la investigación luego de una reunión de trabajo en la mañana con el ministro del Interior, Carlos Negro, la de Defensa, Sandra Lazo, el director de Secretaría de Inteligencia Estratégica de Estado, Mario Layera, el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, y el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez. También participó de la instancia la propia Ferrero.







