Colonia del Sacramento fue reconocido en 2014 por Unesco como uno de los tres sitios de introducción de esclavos en Uruguay, conjuntamente con el Caserío de los Negros en Montevideo y la Estancia del Oratorio en el Dpto. de Rocha.
Desde su etapa fundacional en 1680, existen registros de la utilización de mano de obra esclava en las fortificaciones de esta ciudad.
Con la posesión española de Buenos Aires frente a sus costas, y la existencia en ella de la British South Sea Company y de la Compagnie Française des Indes Orientales, ambas abocadas al tráfico de esclavos, hizo que el contrabando ilegal desde la posesión portuguesa de Colonia del Sacramento fuese vital para comerciar con los mercaderes lusitanos. Estos conducían esclavos desde África, particularmente desde la costa de Benguela, Guinea, Congo, Angola y Mozambique.
Los costos de la “mercancía humana” eran más baratos al introducirlos directo desde Colonia a Buenos Aires, así como el ron, azúcar, tabaco, sedas y productos manufacturados. Luego se los derivaba hacía los ingenios azucareros de Tucumán o tanto como mano de obra agrícola en Paraguay o a los trabajos forzados en las minas de Potosí y Chile. El Contrato de Asiento para el tráfico de esclavos a América por la compañía inglesa, le aseguraba en momentos de enfrentamientos entre las coronas europeas, que su alianza con Portugal le favoreciera en sus intenciones comerciales.
Todos los más destacados militares y ciudadanos de Colonia del Sacramento tenían esclavos de su propiedad, y en momentos de los ataques españoles a la plaza fuerte pasaban a defender las murallas de la fortaleza junto a sus dueños. También se utilizaban en tareas domésticas, desempeñando algunos diversos oficios, como panaderos, zapateros, talabarteros, herreros, carpinteros, o para la labranza de las plantaciones cercanas a la ciudad. En 1745 la Hacienda Real portuguesa en Colonia incrementó sus ganancias debido a la venta de medio millar de esclavos. Los mismos portugueses empleaban esclavos para las corambres y el producto era enviado muchas veces hacia Europa en los mismos barcos negreros los cuales habían traído esclavos desde África.
Muchas tradiciones locales tienen su origen en los esclavos traídos al Río de la Plata, una de ellas es el festejo del Día de San Baltasar el 6 de enero, el Santo Negro es recordado y venerado hoy día en la comunidad coloniense como el santo representativo del candombe (manifestación cultural de origen africano).






