La Unión Europea y el Mercosur llevan más de 25 años intentando cerrar un acuerdo de libre comercio. Las principales objeciones provienen del sector agrícola europeo, temen la llegada de productos como carne, azúcar o cereales a precios más bajos y con estándares distintos en materia de pesticidas, trazabilidad o bienestar animal.
El proceso atraviesa ahora un momento decisivo. En diciembre de 2024, Ursula von der Leyen y Lacalle Pou lograron cerrar el texto del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Pero el pacto volvió a exponer las profundas divisiones dentro de la UE. Mientras Alemania y España encabezan el bloque favorable a la firma, Francia lidera a los países que buscan frenarlo.
El cierre parecía inminente en diciembre pasado, pero la negativa de Francia e Italia obligó a aplazar la firma. El futuro inmediato del acuerdo depende de Italia, cuyo voto es matemáticamente clave. Para aprobarse, el tratado necesita una mayoría cualificada de Estados miembros, y basta con que cuatro países que representen el 35% de la población europea se opongan para bloquearlo.
En las últimas semanas, la Comisión Europea ha acelerado las concesiones al sector agrícola para intentar destrabar el acuerdo. Este miércoles, la Comisión anunció que suspenderá retroactivamente, desde el 1 de enero, el impuesto comunitario sobre las emisiones de carbono aplicadas a los fertilizantes. La medida atiende una demanda conjunta de Italia y Francia, así como de las organizaciones agrarias, que advertían que el gravamen encarecería sus costos frente a los productores sudamericanos. El anuncio llegó apenas un día después de que Bruselas aceptara adelantar fondos para los agricultores, otra petición impulsada por Italia.
Estas concesiones llevaron a Italia a cambiar de postura y a manifestar su respaldo al acuerdo de libre comercio con el Mercosur. Con Italia dispuesta a avanzar, Alemania y España consideran más cercana la posibilidad de una firma jurídicamente vinculante este mismo mes. Los embajadores de los 27 Estados miembros se reunirán y votarán hoy viernes 9 de enero. Si se aprueba, Von der Leyen podrá firmar el acuerdo en América Latina la próxima semana.
Francia mantiene su rechazo. El presidente Emmanuel Macron publicó este jueves 8 de enero en su cuenta de X: “Francia ha decidido votar en contra de la firma del acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur”.
El Gobierno francés enfrenta una profunda crisis agrícola, con protestas este jueves, justo cuando la UE prepara la votación de hoy viernes en Bruselas. En un nuevo gesto hacia los agricultores, Francia anunció el miércoles la suspensión de importaciones de productos agrícolas que contengan residuos de pesticidas prohibidos en la UE. La medida aún debe recibir la aprobación de la Comisión.






