Gabriel Oddone, ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, señaló en entrevistas y durante la presentación del presupuesto quinquenal 2025–2029 que la proyección oficial de crecimiento económico para el país asciende a un promedio anual de 2,4%, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional. No obstante, reconoció que esos supuestos resultan “optimistas”.
Las críticas se basan en los datos históricos: durante el decenio 2015–2025, Uruguay registró un crecimiento de la economía cercano al 1% anual, muy por debajo de las proyecciones previas del FMI. Por ello, los analistas consideran que la meta del 2,4% es excesivamente ambiciosa y difícil de alcanzar.
Advierten además que factores como el atraso cambiario, el déficit fiscal, los cambios tributarios y las condiciones externas podrían frenar el ritmo de expansión, y ponen en duda la capacidad de canalizar las inversiones públicas y privadas necesarias para sostener ese nivel de crecimiento. Al mismo tiempo, señalan que la estimación proyectada sumado al cambio de la regla fiscal (tope de endeudamiento en la LUC) que se proyecta en el nuevo presupuesto son indicios de que el gobierno seguramente contraerá más deuda pública, de lo contrario no se podrá gastar lo que se proyecta.
Ante ello, Oddone reconoció “supongamos que llegara a la conclusión de un crecimiento del 1%, tengo dos problemas. En primer lugar, tengo un conjunto de señales transmitidas al sector privado respecto de cómo va a evolucionar la economía y a su vez de como voy a recaudar y que en un escenario de restricción fiscal tendría que hacer un ajuste fiscal mayor. Pero, desde el punto de vista estrictamente politico, para responder ese problema alguien diría, ponemos un crecimiento del 6% y con eso disimulas todo. No, no se trata de poner eso. Tengo que poner un ejercicio de presupuesto que sea plausible, alcanzable, pero que al mismo tiempo transmita un cierto nivel de optimismo para que el sector privado, que es el relevante en materia de toma de decisiones, tome esas decisiones.”, en reciente entrevista con El País.
Cuando se le preguntó de dónde provendrá el crecimiento económico proyectado en el presupuesto quinquenal, Oddone respondió: “más estímulos a la inversión, con un proceso de desburocratización … hay una consolidación de la inflación más baja …estamos hablando de una vivienda promovida que no va a dejar de estar presente… Y además tenemos una agenda de inserción externa muy activa.”.
En cuanto a los cambios tributarios Oddone subrayó que el gobierno no fue electo para hacer una revolución ni dinamitar estructuras, sino para proponer una agenda pragmática que incluya reformas tributarias, la flexibilización del secreto bancario y medidas destinadas a fomentar la inversión y la competitividad. Según declaró el gobierno proyecta que DGI recaude más, y que el anterior gobierno fue “menos fiscalista”, “no estamos queriéndonos volver el sheriff del bosque de Nottingham, pero estamos queriendo hacer cumplir y con eso creemos que vamos a volver a niveles de recaudación razonables que nos van a aportar unos 600 millones de dólares durante el periodo.”, dijo Oddone al medio.
Sobre la aplicación del Impuesto Mínimo Global, el nuevo IVA a las compras por internet (impuesto Temu) y el tributo a la ganancia de capital de activos en el exterior—cuestiones que contradicen la promesa de campaña de “no subir impuestos”— explicó: “nosotros vivíamos en un espejismo fiscal el año pasado y por lo tanto esa afirmación está en ese contexto, no en el contexto de hoy.”. Y agregó: “no le estamos aumentando un solo impuesto ni a los trabajadores de Uruguay, y salvo el caso Temu que es un caso particular, al consumo en Uruguay.”.
Cuestionó a los dirigentes de la oposición que critican el incumplimiento de promesa de campaña de no aumentar los impuestos: “Creo que esta discusión planteada así, si hay un incumplimiento, me parece que se tiene oportunidad de mejorar el argumento de la oposición para cuestionar lo que estamos haciendo. Me parece que hay que sofisticar mas el argumento.”, afirmó el ministro. Y agregó “Yo dije como ministro de Economía designado por el presidente que no era bueno hacer promesas tributarias.”.
Finalmente, defendió la flexibilización del secreto bancario como medida para acelerar los tiempos de acceso a la información por el fisco: “está asociado a los tiempos del Poder Judicial” y “a que el hecho de que se tenga un trámite judicial en el medio le da vista al posible evasor y puede preparar una estrategia de, digamos, escape de la situación, que es lo que precisamente el fisco del exterior quiere evitar.”. Además, señaló que se pretende evitar sanciones internacionales y preservar la credibilidad de Uruguay -calificaciones- ante foros internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). «Es una discusión típica de derecha-izquierda madura. Madura porque es el rol del Estado, al final del día. La otra alternativa es la de los 5 años anteriores, todos calladitos, no está pasando nada«, afirmó Oddone.
Gabriel Oddone (Montevideo, 5 de septiembre de 1963) es un economista y docente uruguayo. Antes de asumir el cargo de ministro de Economía y Finanzas en marzo de 2025, trabajó durante 20 años como socio de la consultora CPA FERRERE, especializada en asesorar y ofrecer soluciones a grandes empresas de capital. Ha sido consultor de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, entre otros. Además, participó y promovió espacios de análisis de la realidad nacional, tales como el grupo Nueva Agenda Progresista, la organización Eduy 21, centrada en temas educativos. Fue uno de los expertos que firmaron en contra del plebiscito del PIT CNT que proponía reformas en el sistema jubilatorio.







