El ministro del Interior, Carlos Negro, compareció el pasado miércoles ante la Comisión de Seguridad del Parlamento para presentar un balance de su primer año al frente de la cartera. En una exposición extensa, el jerarca destacó que los delitos de alto impacto —homicidios, rapiñas y hurtos— mostraron una tendencia descendente durante 2025, lo que atribuyó a la implementación de patrullajes focalizados, la coordinación con la Fiscalía y el fortalecimiento de la presencia policial en zonas críticas.
Negro sostuvo que las cifras oficiales reflejan una mejora en la percepción ciudadana y en la capacidad de respuesta de la Policía, aunque reconoció que persisten desafíos importantes en materia de violencia doméstica, microtráfico y delitos vinculados al consumo problemático de drogas. “No podemos conformarnos con los avances logrados. La seguridad es un proceso dinámico que exige ajustes permanentes y respaldo político para consolidar resultados”, afirmó.
La presentación incluyó gráficos comparativos de los últimos tres años, en los que se observa un descenso sostenido en homicidios y rapiñas, pero también un aumento en denuncias por violencia intrafamiliar. El ministro subrayó que este incremento responde, en parte, a una mayor disposición de las víctimas a denunciar y a campañas de sensibilización impulsadas por el Ministerio.
La oposición cuestionó la metodología utilizada para la elaboración de las estadísticas y reclamó mayor transparencia en la publicación de los datos. Legisladores de distintos partidos señalaron que la reducción de delitos no siempre se refleja en la vida cotidiana de los barrios y que la percepción de inseguridad sigue siendo elevada. En respuesta, Negro insistió en que la información proviene de registros oficiales y que la cartera está abierta a auditorías externas para validar los resultados.
El ministro también hizo referencia a la incorporación de nuevas tecnologías, como sistemas de videovigilancia y herramientas de análisis criminal, que permiten anticipar patrones delictivos y mejorar la planificación operativa. Además, destacó la capacitación de efectivos en protocolos de actuación frente a violencia de género y el refuerzo de unidades especializadas en narcotráfico.
En su intervención, Negro llamó a sostener un “acuerdo político amplio” en torno a la seguridad pública, señalando que las políticas de Estado requieren continuidad más allá de los cambios de gobierno. “La ciudadanía demanda resultados concretos y confianza en las instituciones. Nuestro compromiso es seguir trabajando para que los uruguayos vivan más seguros”, concluyó.
La comparecencia dejó planteado un debate abierto sobre la eficacia de las políticas de seguridad y la necesidad de fortalecer el vínculo entre datos estadísticos y la realidad cotidiana. Mientras el oficialismo defendió los avances, la oposición insistió en que la gestión debe ser evaluada no solo por las cifras, sino por la percepción de los ciudadanos en las calles y barrios del país.







