Es la primera vez que los jueces recurren a un paro como herramienta de presión sindical. La decisión marca un hito en la relación entre el Poder Judicial y el Ejecutivo, y reabre el debate sobre la verdadera independencia del tercer poder del Estado. A diferencia del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo, que elaboran y promueven sus propios presupuestos, el Poder Judicial no cuenta con un presupuesto propio, depende de la propuesta que el Ejecutivo presenta al Parlamento.
Los jueces uruguayos realizaron ayer jueves 27 de noviembre un paro nacional de 24 horas, decidido en asamblea por la Asociación de Magistrados del Uruguay, que se adhiere a la movilización de la Intergremial Judicial -todos los funcionarios judiciales- para reclamar un mayor presupuesto para el Poder Judicial. La medida, inédita en el país, incluyó guardias gremiales y una movilización frente al Parlamento mientras se debate el proyecto de presupuesto en la Cámara de Senadores.
La AMU sostiene que las asignaciones presupuestas previstas para el Poder Judicial no cubren las necesidades mínimas para sostener el servicio de justicia, lo que impacta directamente en la ciudadanía. La asociación subrayó que la medida no busca confrontar con la ciudadanía, sino llamar la atención sobre la necesidad de fortalecer el sistema de justicia: “Sin recursos adecuados, tu derecho llega tarde. Justicia tardía, es justicia denegada.”, y “Nuestro reclamo no es un privilegio: es para que usted tenga una justicia que responda.”, expresan los comunicados.
Previamente, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, John Pérez Brignani, dijo al semanario Búsqueda que no se comprende la importancia del Poder Judicial para el desarrollo del país. “Es un problema de ingeniería constitucional: nos metieron en el mismo artículo que los entes autónomos y los servicios descentralizados siendo un poder del Estado. Nos dan 2,3% menos que el Parlamento, pero ellos tienen 1.100 funcionarios y dos sedes y nosotros, 308 sedes y 4.981 funcionarios. Es un problema visceral: no entienden lo que es el Poder Judicial y la importancia que tiene. Sin embargo, se utiliza para pedir préstamos, para dar la solvencia técnica para que vengan inversores. Pero cuando hay que dar recursos, no se dan. Es una incongruencia.”, afirmó.
Pérez Brignani subrayó además que “hablan de justicia social, pero sin justicia no hay nada. Están hablando de fortalecer la Defensoría y la Fiscalía, y todo esto es un sistema, porque los tres son importantes, pero lo más importante es el Poder Judicial, porque es el que en definitiva tiene la última decisión. Es la última barrera contra los abusos de cualquier tipo de poder.”. Informó, por otra parte, que “pasan 1.660.000 personas por año por el Poder Judicial, casi la mitad de la población. A eso le asignan el 0,3 del PBI. Le asignan más a un ministerio que a nosotros.”, concluyó el presidente de la Suprema Corte de Justicia.







