El próximo 2 de marzo estaba previsto el inicio del juicio oral y público del caso de una presunta violación múltiple ocurrida en octubre de 2022, que involucra a dos jóvenes que entonces tenían 18 años, Renato y Federico. Sin embargo, el inicio del juicio oral seguramente no se concrete en esa fecha, debido a que la jueza asignada al caso fue recientemente trasladada, lo que obliga a reordenar la agenda judicial. Esta situación añade un nuevo capítulo a un proceso ya marcado por demoras y controversias.
Los acusados, quienes permanecieron más de un año en prisión preventiva en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) Nº 14, ahora están en libertad y aguardaban la audiencia que debía comenzar este lunes. María José Fasini, madre de uno de ellos, ha expresado reiteradamente su indignación en redes sociales. Sostiene que su hijo y su compañero son inocentes y que el relato que motivó la imputación es, según afirma, “mentiroso”. Asegura que existen pruebas que desestiman la acusación, entre ellas informes del médico forense y testimonios que nunca fueron convocados: “El hecho denunciado jamás sucedió y las pruebas así lo dicen”, afirmó, señalando que cuenta con un expediente que respalda su postura.
Por su parte, el abogado defensor, Dr. Enrique Erramouspe, había destacado que, tras una investigación extensa, las audiencias finalmente habían sido fijadas y que el juicio comenzaría con los alegatos de apertura. Subrayó que la defensa fue la primera en exigir celeridad y que existe un claro interés en alcanzar una sentencia absolutoria. No obstante, el reciente traslado de la jueza vuelve a colocar al proceso en un compás de espera, a la espera de que se reorganice el tribunal y se establezca una nueva fecha.
Erramouspe reiteró que la situación jurídica de los imputados es clara: “Son inocentes hasta que se demuestre lo contrario”, recordando que actualmente se encuentran en libertad y sin medidas cautelares. También manifestó su preocupación por la falta de avances respecto a un tercer individuo que, según la Fiscalía, habría participado en el hecho y que nunca fue sometido a proceso, lo que calificó como un absurdo y un signo de una investigación deficiente.







