El gobierno evalúa incorporar al Ministerio de Relaciones Exteriores a las gestiones para acelerar la habilitación del Matadero Rosario ante las autoridades sanitarias de China, en un proceso considerado clave para la operativa plena de la planta y su inserción en el principal mercado externo de la carne uruguaya.
La situación fue analizada en una nueva instancia de seguimiento del establecimiento, donde se revisó el estado del trámite de habilitación, los avances técnicos registrados y los pasos pendientes para su eventual autorización.
Un acceso estratégico al mercado chino
La habilitación sanitaria de China es un requisito central para el ingreso de productos cárnicos, ya que ese país constituye el principal destino de exportación de la carne uruguaya.
En los últimos años, China ha concentrado más de la mitad de las exportaciones del sector bovino uruguayo, lo que vuelve su habilitación un factor determinante para la actividad de los frigoríficos orientados al mercado externo.
El procedimiento no depende únicamente de aspectos internos, sino de evaluaciones bilaterales entre los servicios sanitarios de ambos países, que incluyen auditorías, intercambio de documentación técnica e inspecciones en planta.
En ese marco, el proceso del Matadero Rosario se mantiene en curso bajo seguimiento del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que coordina las gestiones técnicas ante las autoridades chinas.
Auditorías y controles en la planta
Según lo informado en las instancias de seguimiento, el establecimiento fue sometido a distintas evaluaciones técnicas vinculadas al proceso de habilitación.
Entre ellas, una auditoría asociada a la eventual exportación de cálculos biliares obtuvo resultados favorables, mientras que una inspección reciente de la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea) no registró observaciones relevantes.
Estos informes forman parte del expediente técnico que se eleva a consideración de las autoridades sanitarias chinas, que son las que finalmente determinan la habilitación de los establecimientos.
Cancillería como actor en la negociación
En este contexto, se planteó la posibilidad de incorporar al Ministerio de Relaciones Exteriores para reforzar la gestión diplomática ante China y contribuir a agilizar el proceso de habilitación.
La eventual participación de Cancillería implicaría sumar el componente político y de relacionamiento bilateral a las gestiones técnicas que ya lleva adelante el MGAP, en un proceso que requiere coordinación entre ambos países.
Situación laboral y reacciones sindicales
En paralelo, la situación de los trabajadores del frigorífico fue abordada en reuniones entre representantes del personal, la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) y la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica).
Desde el ámbito sindical se ha seguido el proceso con atención, en el marco de la situación laboral del establecimiento y la necesidad de definiciones sobre su operativa, considerando el impacto que tiene la actividad frigorífica en el empleo del sector.
En esas instancias se informó que la eventual extensión del seguro de paro depende de una definición del Poder Ejecutivo, mientras continúan las gestiones administrativas vinculadas al caso.
La situación laboral se mantiene en evaluación, en un escenario de incertidumbre respecto a la operativa del establecimiento y su inserción en el mercado chino.
Un caso clave para la cadena cárnica
La habilitación del Matadero Rosario es considerada determinante para su funcionamiento a pleno, en un sector fuertemente orientado a la exportación y con alta dependencia del mercado chino.
Mientras el proceso continúa abierto, la eventual incorporación de Cancillería aparece como un intento de reforzar las gestiones diplomáticas en un trámite que combina aspectos sanitarios, productivos y comerciales, y que impacta directamente en la actividad del frigorífico y en su plantilla de trabajadores.





